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firmante de los Acuerdos de Paz

“Tenemos que salir de la polarización irracional”

El firmante de la paz cree que los salvadoreños han “involucionado” en el método para resolver los problemas”, pero que se necesitan unos segundos acuerdos de nación para sacar adelante al país.

por José Zometa

 

Mauricio Ernesto Vargas

La firma de los Acuerdos de Paz de enero de 1992 fue la mejor decisión que se tomó en aquel momento, pero en estos cinco lustros se pudo haber hecho más para la construcción de “la paz superior”, que promoviera el respeto a las leyes, amplias libertades y el desarrollo del país.

Así resume su análisis a El Diario de Hoy, el general retirado Mauricio Ernesto Vargas, quien fue firmante de los Acuerdos de Paz como miembro de la representación del gobierno en las conversaciones con la exguerrilla del ahora partido oficial FMLN.
Habiendo sido uno de los principales jefes militares de aquella época, Vargas dice que el país está envuelto en una “polarización irracional” que no permite avanzar en la solución de los grandes problemas de país. Por tanto, cree necesario retomar los principios de negociación y de conversaciones que se dieron en el proceso de paz, para lograr acuerdos para la construcción de un nuevo Plan de Nación.

También considera que los Acuerdos de Paz permitieron al FMLN insertarse a la vida democrática y hasta llegar al poder, pero a pesar de ello la dirigencia del partido oficial no ha abandonado su aspiración de llevar al país hacia el socialismo. En sus propias palabras, “el lobo cambió el pelo, pero no las uñas”.

Precisamente por eso, y de cara a 2017, el general Mauricio Ernesto Vargas considera que el principal desafío de los salvadoreños es buscar el cambio de rumbo y de modelo.

“La democracia está en un acecho que depende de todos y cada uno de los salvadoreños la forma en la que la vamos a defender”. Ernesto Vargas,  Firmante y diputado de ARENA

¿A 25 años hay dudas o certeza de que firmar los Acuerdos de Paz fue la mejor decisión en aquel momento?
En ese momento yo creo que se hizo lo mínimo que realmente se podía hacer y a través de ello prácticamente hemos logrado lo que se llama la paz elemental como ausencia del conflicto. Faltan muchos aspectos sobre la construcción de la paz superior, que es el crecimiento en los campos económico, político y sociales en amplias libertades y en el respeto de las leyes. En este sentido quiero decir que no deberíamos confundir el acuerdo de paz con la construcción de la paz. La paz superior es de tiempo y espacio y es un tránsito que tienen que hacer todos los salvadoreños, todos los políticos, que tenemos que construir esa paz superior, que al día de hoy, a 25 años, hay avances insuficientes.

¿Hizo falta incluir algún tema en los Acuerdos de Paz o están completos?
No. Lo que los Acuerdos de Paz facilitaron fue una reforma política que fortaleciera la democracia y que el pueblo salvadoreño, incorporado en la democracia, en la función política de amplias libertades y determinación de las personas puedan definitivamente construir la paz, pero es a través de la reforma política y no a través de un acuerdo; no se puede en un acuerdo desarrollar programas económicos, programas psicosociales o programas de gobierno, porque estos corresponden a la libertad política en las elecciones, en las cuales los partidos políticos retoman sus plataformas y los ciudadanos deciden adónde se encuentra ubicado para emitir su voto.

¿Qué logros nos dejaron estos Acuerdos de Paz?
Bueno, la más evidente es que tenemos ya el criterio de exclusión y descalificación de la política, se dejó a un lado por la competencia política. Y lo más resaltante de esto, de acuerdo o no de acuerdo, el FMLN ha logrado posicionarse como un partido político que ha llegado al poder no por la vía de las armas, sino por la vía democrática.

Adicionalmente (se logró) la reforma política institucional, donde la Corte Suprema de Justicia, especialmente la Sala de lo Constitucional, ha jugado un papel determinante en la vida política del Estado, del país. La lucha contra la corrupción que es un elemento que si bien es latente e incipiente, pero es un avance y es un camino que se está llevando y que deberíamos continuar y deberíamos estar apoyando.

La Fuerza Armada fue un ejemplo del cumplimiento de los Acuerdos de Paz, aunque hay dudas razonables del camino que está tomando en el momento actual.

firmante de los Acuerdos de Paz

“El reto principal es el cambio de modelo, que el FMLN no quiere desarrollar por la vía democrática, sino que lo quiere desarrollar a través del autoritarismo”. Ernesto Vargas, firmante de la paz y legislador de ARENA

¿Aspectos negativos que no se han logrado superar en este tramo?
El criterio político-ideológico que ha sido factor determinante para que las cosas no caminen como hubiéramos deseado. Y que el proceso fue dinamitado en un momento determinado por la supresión de la amnistía, pero que el puente no fue derrumbado, sino que quedó pando. Ese ha sido un golpe bastante fuerte y que todavía está por verse los resultados que esto ha provocado, siendo la amnistía un factor fundamental en el proceso.

Los Acuerdos permitieron al FMLN insertarse a la vida democrática e institucional del país. ¿Ha hecho un buen uso este partido de esos espacios democráticos?
Personalmente creo que no. Cuando ha tratado de eliminar los equilibrios de poder, cuando ha pretendido tomar la institucionalidad del país, con nombramientos en la Corte Suprema; la meritocracia no ha sido un elemento fundamental de nuestra democracia, sino que ha sido la politocracia la que ha desarrollado. La inseguridad es crítica, el crecimiento del país es crítico, la toma última que realizaron del Consejo del Salario Mínimo y otras acciones que pudiésemos ver que definitivamente no responden a un proceso democrático como tal, sino que responden a una idea del control total.

Recuérdese que Schafik (Handal) dijo: Hemos entrado a la democracia, no para que ella nos cambie, sino para nosotros cambiarla. Y el profesor Sánchez Cerén planteó: incorporamos la negociación como un elemento estratégico, del cual la firma de la paz no representa el cese de la revolución; eso lo dice en el libro que él escribió. Eso nos determina realmente que el lobo cambió el pelo, pero no las uñas.

La democracia está en un acecho que depende de todos y cada uno de los salvadoreños la forma en la que la vamos a defender los que creemos en la democracia, y los que creen en el socialismo. De mi parte no creo en el socialismo del pasado, aunque se llame socialismo nuevo o aunque se llame del Siglo 21.

Considera necesario unos segundos acuerdos, como lo plantea el gobierno del FMLN?
No creo necesariamente que sean acuerdos de paz. Sí tiene que ver un acuerdo de nación, donde la democracia sea el centro que rija el plan de nación y poder construir en el mediano y largo plazo un apaciguamiento social, un respeto de las leyes y el control realmente difuso de las instituciones con la independencia y el equilibrio de poderes.

Cuáles considera son los principales desafíos que tiene el país para salir adelante?
Primero tenemos que salir, no de la polarización, sino que tenemos que salir de la polarización irracional. Tenemos que el reto principal es el cambio de modelo, el cual prácticamente el FMLN no lo quiere desarrollar por la vía democrática, sino que lo quiere desarrollar a través del autoritarismo y la partidocracia en un momento determinado colocando gentes afines que no tienen la idoneidad, pero que sí tienen el asimut correcto hacia donde quieren llevar el cambio.

Para la Firma de la Paz se necesitó el acompañamiento y vigilancia de la comunidad internacional; a 25 años, cree usted necesaria esa vigilancia para acercar a las principales fuerzas políticas.

Personalmente creo que deberíamos de retomar los principios de negociación y de conversaciones que se dieron en el proceso de paz, donde todos los salvadoreños pusimos una cuota de racionalidad y llegamos a ellos. Hemos involucionado en el método para resolver problemas. Creo que si no lo retomamos es una lástima realmente pero vamos a tener que terceros en discordia puedan acercar posiciones y hacer los cambios.

Estoy haciendo un llamado al sano juicio, al buen criterio. No es con matonerías políticas, con posiciones en contra de Los Estados Unidos, con el salario mínimo, con el ataque a la Sala de lo Constitucional, con los ataques al Fiscal General, no creo que sean estos los elementos que necesitamos para hacer un mejor El Salvador posible.

A 25 años de la firma, considera que se ha avanzado poco, mucho o nada

25 años me parece que es bastante tiempo para que el avance lo considere que es deficiente o no suficiente. Considero que realmente pudiéramos haber hecho más, más que todo en el campo de la institucionalidad del país, la cual deja muchos déficit con la partidocracia y con la toma del control de estas, no para desarrollarlas en función de una sociedad, sino en función de un partido.

 

“Faltan muchos aspectos sobre la construcción de la paz superior, que es el crecimiento en los campos económico, político y sociales en amplias libertades y en el respeto de las leyes”. Mauricio Ernesto Vargas, firmante y actual diputado de ARENA

Mario Surio