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Los acuerdos, en dos libros

Dos ópticas sobre un mismo suceso. “El Salvador, la reforma pactada”, de Salvador Samayoa, y “En busca de la paz en El Salvador”, de la abogada inglesa Diana Negroponte, son los dos libros que abordan los sucesos más destacados del proceso de paz, donde abundan datos históricos, basados en archivos y notas personales.

 

Salvador Samayoa: “El libro no es una visión personal sobre el acuerdo”

Como parte del equipo negociador de la paz del FMLN, Salvador Samayoa dedicó largas horas a escribir sus informes sobre las reuniones con la parte gubernamental. De ese caudal, surgió un documento de alta valía histórica.

¿Cuánto tiempo le llevó hace este libro?
Ese libro yo comencé a juntar material y a más o menos clasificarlo y a tener unos ciertos esquemas en el (año) 93, después de ganar un concurso para escribir el libro. Un concurso exigente, difícil, de una fundación de los Estados Unidos donde presentan cada año 300 proyectos de los cinco continentes y hay jurados internos y externos de la fundación, que son académicos. Yo fui uno de los 10 proyectos premiados ese año con dinero para escribir, para que pudiera sentarme… Incluso hubo un tiempo que me fui un mes entero a Virginia, al penthouse de Román Mayorga, y ahí avancé un montón, pero por distintas ocupaciones lo había dejado sin redondear, sin terminar, sin pulir. Luego le metí otra vez en 2001 y allí sí me fui a meter hasta ver a Dios. Me fui a meter a una finca como 14 días con todos los archivos, las cajas, los borradores, cosas que tenía años de no ver, me había perdido un poco la secuencia de las cosas, hasta lo perros me llevé.

¿Por dónde lo llevó la escritura? ¿Entrevistó personas o fue a otros países?
La verdad que no, porque el libro, tal como presenté el proyecto, no se iba a basar en bibliografía o en entrevistas, que es lo que todos hacen, se iba a basar en mi propias notas. Yo allí cuento que tenía la minuta de cada día de esos dos años, escritas, porque como el FMLN casi se da en la madre y se pelea desde el acuerdo de derechos humanos de San José en julio del 90, se iba a partir en dos e iban a desconocer a los que estábamos negociando, entonces llegaron a la conclusión de que una de las razones por las que se había suscitado esa situación era que cada uno, de cada organización, le mandaba sus propias informaciones a sus compañeros, entonces se tomó la decisión de que iba a salir un solo informe todos lo días de la mesa de negociación.
Ese día, a la hora que termináramos, yo escribía un informe para la comandancia del FMLN, detallado. Este es un libro a diferencia de otros que se basan en citas bibliográficas, no, yo me basé en mis notas.

¿Cuánto tiempo le llevó hacer el libro?
De escribir duro fueron esas tres semanas de 2002 más el mes y pico que pasé en Virginia. Eso fue puramente de escribir todos los días, páginas, páginas… Fue un gran trabajal.

¿Tuvo ayuda o usted lo hizo todo?
En la última fase me ayudó una persona que allí la pongo en el libro en el tema de poner en orden y completar los archivos. Es un trabajo grande porque no hay una sola línea que no está documentada.

¿Qué aporte da el libro? ¿Es visión personal?
No, al contrario. No es una visión personal.

 

Apuntes, notas y archivos de uno de los negociadores de los Acuerdos de Paz

Salvador Samayoa fue uno de los negociadores directos que se sentaron frente a representantes del gobierno para poner las cartas sobre la mesa con miras a lograr la paz. Fue el encargado de anotar afanosamente los detalles de cada encuentro, a fin de que el FMLN, que aglutinaba a cinco organizaciones guerrilleras, tuviera un panorama único de las conversaciones.

La riqueza hallada en dichos archivos, apuntes y notas fue la materia prima que Samayoa utilizó para escribir el libro “El Salvador, la reforma pactada”, un documento amplio donde se desglosan los principales entretelones y elementos para entender el antes, el durante y el después del conflicto.

En este extenso documento, publicado por primera vez en 2002 por la editorial UCA Editores, no caben apreciaciones, análisis o aproximaciones a los eventos que desembocaron en el acuerdo de paz, tal como lo explica el autor, sino más bien es producto de los informes que Samayoa logró recopilar en un arduo trabajo de incasables horas rescatando, ordenando y clasificando archivos que escondían las piezas claves de uno de los episodios más trascendentales en la historia política de El Salvador.

“Me fui a meter a una finca como 14 días con todos los archivos, las cajas, los borradores, cosas que tenía años de no ver, me había perdido un poco la secuencia de las cosas”, explica Samayoa.

El libro consta de cuatro grandes apartados: los antecedentes y actores internacionales más relevantes del proceso; los incidentes políticos, militares y diplomáticos que marcaron la decisión de Naciones Unidas de involucrarse en el proceso; los acuerdos que sustentaron la reforma al sistema político y el cese del conflicto armado, y el desenlace de la negociación, que culminó en la firma del Acuerdo de Paz en el Alcázar de Chapultepec, México.

 

 

Diana Negroponte: “Las causas de la guerra aún no han desaparecido”

Cuatro años le llevó a la abogada e historiadora Diana Negroponte escribir “En busca de la paz en El Salvador”, documento que reúne diversos testimonios de intelectuales y participantes en el proceso de paz en el país. Ella comenta que aprovechó para conversar con los mediadores del proceso en las Naciones Unidas, lo que le significó un caudal importante para iniciar la investigación, trabajo que le sirvió de base para la disertación para optar a un doctorado, comenta.
Mientras escribía el manuscrito, Negroponte recuerda el hecho de ver una buena disposición entre las partes involucradas en el conflicto armado para alcanzar un acuerdo y poner fin a 12 años de guerra.

¿Cuánto tiempo le tomó el proceso de recopilación de datos escritos y de entrevistas, además de escribir el libro?
Fueron necesarios cuatro años para llevar a cabo la investigación en las Naciones Unidas, en el Departamento de Estado, en Washington, y más importante aún, en El Salvador. Este trabajo se convirtió en la base de la disertación para optar a un doctorado. Años más tarde, después de haber escrito otros trabajos, escribí nuevamente la disertación para volverla más accesible a los estudiantes y a los lectores de los Estados Unidos.

¿Por qué escogió el proceso de paz de El Salvador para hacer la investigación que culminó con el libro En busca de la paz en El Salvador?
Yo me encontraba en la Embajada de los Estados Unidos en Honduras durante la Guerra Civil, y fui testigo desde allí de la crueldad de los acontecimientos. Más adelante, tuve la oportunidad de vivir el final de la Guerra Fría en México, y comprendí que el cambio en las relaciones de las superpotencias podría tener un impacto directo en los conflictos de Centro América. Finalmente, estuve en las Naciones Unidas a principio de los años 2000 y tuve entonces acceso a los actores que fueron los que mediaron para alcanzar la paz en El Salvador. A pesar de no estar viviendo en El Salvador, fui una observadora acuciosa de lo que allí sucedía.

¿Qué momentos destacables podría enumerar durante la escritura del libro?
Yo escribí el primer manuscrito mientras las Naciones Unidas observaba la paz en El Salvador. El hecho de que ambas partes aceptaran la paz y depusieran las armas fue un acto sumamente valioso, que puso en evidencia que la gente en El Salvador añoraba la paz.

¿Qué evaluación hace de El Salvador a 25 años de la firma de los Acuerdos de Paz?
Veinticinco años más tarde me siento ansiosa. Las causas subyacentes para esa guerra tan cruel no han desaparecido y todavía hay profundos antagonismos. Suelo regresar a El Salvador para visitar a amistades, tanto en los barrios como en las colinas de la ciudad. La desconfianza es notoria. Es necesario un líder que se comprometa a llevar a cabo un diálogo y así buscar soluciones comunes.

 

Búsqueda de la paz en El Salvador, bajo la lupa de una investigadora e historiadora

Si hay una mirada que ha explorado a fondo los años de la guerra y del desenlace de los Acuerdos de Paz en El Salvador, esa ha sido la de Diana Negroponte, abogada, investigadora e historiadora inglesa. Esa visión ha quedado plasmada en el libro “En busca de la paz en El Salvador”, editado y presentado en 2016 por la Editorial Delgado, de la Universidad José Matías Delgado.

Negroponte indaga, busca y reconstruye los hechos a partir de apuntes, entrevistas y declaraciones de diversos actores cercanos al proceso de paz, lo que le ha permitido escribir un nutrido documento a partir de la experiencia colectiva y de variadas posiciones ideológicas e intelectuales.

Negroponte se considera a sí misma una “observadora acuciosa” de los sucesos en El Salvador, algo que logró capitalizar cuando, en 2002, tuvo acceso en las Naciones Unidas a los medidores que participaron en el proceso de paz en el país. Y agrega que la investigación le llevó cuatro años, entre las Naciones Unidas y El Salvador.
La publicación se divide en 10 capítulos, cada uno de los cuales aborda diversas temáticas en una riqueza de elementos que a la vista no dejan cabos sueltos desde la visión historiadora y documental.

En el libro se abordan los aspectos teóricos del proceso de paz de El Salvador, así como los protagonistas de las negociaciones. Habla, además, del contexto de la guerra y sus causas principales, así como los sucesos internacionales paralelos a la negociación, como la caída del socialismo soviético y el fin de la Guerra Fría.

Además, incluye la intervención de las Naciones Unidas en el proceso y los conflictos y dificultades que se suscitaron, hasta que desemboca en la puesta en marcha de los acuerdos firmados en Chapultepec y, por último, explora los desafíos de dicho acuerdo y el futuro del país.

Alejandro Ibarra