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Una exguerrillera con un militar hace ocho años

Una exguerrillera con un militar hace ocho años

En los siete años que sirvió a la Fuerzas Populares de Liberación (FPL) uno de los cinco grupos armados que integraban al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) durante los años  80 y donde la Fuerza Armada era su principal rival, Carmen Valles, nunca se imaginó que con quien formalizaría sus lazos de amor, varios años después sería con José Serafín Maldonado, un militar (retirado) de la Primera Brigada de Infantería.

por Jaime López

Una exguerrillera con un militar hace ocho años

Durante el conflicto armado la exguerrillera y el militar pudieron haberse aniquilado el uno al otro, sin valorar que en sus corazones había ternura, amor.

¿Pero, cómo empezó esta curiosa relación? Según Valle, la madre de Maldonado, vecina suya en la comunidad Guillermo Manuel Ungo, en Suchitoto fue la puerta.

El militar, originario de Chalatenango y quien ya estaba casado, un día llegó a ver a su madre a Suchitoto y fue ahí donde se flecharon con Valles.

“El andaba con su señora (esposa); ella se fijó que me veía y como reacción de toda mujer, visiblemente molesta le dijo: por qué no te quedás con ella (señora Valles)”.

Ambos se discutieron ese día, pero nada sucedió esa vez, salieron de la zona y Valles supo que el militar y su esposa se fueron a Estados Unidos. A los años regresaron al país y aprovechó para ir a ver a su madre. “Llegó noche y me preguntó por su madre al no encontrarla en la casa”.

Esa noche, Maldonado se quedó a dormir en casa de Valles, pero ella aclaró: “Durmió en mi casa, pero sin nada de nada. El siguiente día lo fui a dejar donde residía su madre y después nos seguimos conociendo y comenzamos la relación”.
La exguerrillera cuenta que tuvieron un noviazgo de mucho tiempo. Después la esposa del militar se regresó a Estados Unidos y él se quedó en el país pero se comunicaban y “al poco tiempo cortaron”. La esposa del militar no volvió más a El Salvador y después se supo que murió, afirmó .

Tras el fallecimiento de su cónyugue, el militar quedó con la libertad de rehacer su vida y no le costó porque con anticipación había encontrado a su siguiente compañía sentimental. Aunque en la guerra no se conocieron, los dos parecían tener sentimientos encontrados con la diferencia que había algo que los unía, el amor.

“El sabía que yo era del Frente cuando me conoció, yo no pasaba en casa, siempre andaba fuera de casa en mis cosas, además trabajé dos periodos en la alcaldía de Suchitoto, después salí para España y él sabía el rol que yo jugaba”, relata la exguerrillera.
Pero el tiempo es el mejor testigo de esta relación, en apariencia desigual: ambos aseguran vivir “muy felices” con los altos y bajos de toda pareja. “Han sido ocho años bien vividos, desacuerdos siempre hay porque no hay ninguna pareja que no los tenga”, expresa Maldonado con una media sonrisa y visiblemente satisfecho del hogar que formó con Valle, una mujer de temple, segura pero de carácter agradable.

El militar quien combatió a los guerrilleros desde 1988, a cuatro años que finalizara el conflicto armado, reconoce que “él era de distinto bando, pero siempre apoyaba a la gente y en eso hemos coincidido”.

Maldonado, ahora de 46 años de edad y padre de un sólo hijo engendrado con su anterior esposa, se desempeñó en la Primera Brigada de Infantería entre 1988 y 1995, incluso ya finalizado el conflicto. En su cabeza hay muchos recuerdos, pero hay uno que no olvida “cuando me lesionaron en una de mis rodilla”, un hecho que le sucedió el 6 de febrero de 1989, mientras daba seguridad a la subestación de San Antonio Abad en San Salvador .

Entre tanto, la exguerrillera trae amargos recuerdos como la muerte de su hija también exguerrillera cuando estaba a tres meses de cumplir 15 años en la toma de Cinquera, Cabañas.

Mario Surio